El Gobierno Autónomo Municipal de San Borja llevó adelante una reunión urgente con sectores sociales y representantes de la prensa para analizar la problemática del abastecimiento de combustible, particularmente en la venta de diésel.
Durante el encuentro se denunció la restricción impuesta en los surtidores, que limita la carga a 120 litros mensuales por usuario. Esta medida afecta directamente a la operatividad de los servicios municipales, como el recojo de basura, y a las actividades productivas que dependen del diésel para movilizar maquinaria.
El alcalde y las autoridades presentes subrayaron que esta situación es preocupante y requiere una solución inmediata. En ese marco, se acordó convocar a los propietarios de los surtidores y al director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) a una reunión este lunes en San Borja. El objetivo será coordinar acciones y alcanzar un acuerdo que garantice el suministro adecuado para la población y los sectores productivos.
Las autoridades advirtieron que, de no lograrse una conclusión satisfactoria, se evaluarán otras medidas en defensa de los intereses del pueblo borjano.
Con esta iniciativa, el Gobierno Municipal reafirma su compromiso de trabajar junto a la ciudadanía y los sectores sociales para enfrentar los desafíos que afectan la vida cotidiana y el desarrollo de la región.